Alicia Phace 9 meses
El curso de Aptis Advanced con Alberto Herreros ha sido excelente. Él fue cercano, claro, implicado y se preocupó por sus alumnos durante todo el curso. Incluso después de haber terminado el curso, fue el único que se preocupó por buscarme material porque la academia se lavó las manos completamente.
La academia, en cambio, ha sido un desastre absoluto. Al finalizar el curso pedí material extra, porque me aseguraron que eran ellos los encargados de proporcionarlo, y a partir de ahí empezó un calvario. Se pasaron la patata caliente de unos a otros, porque sencillamente no tienen material suficiente. Lo que había subido en el curso se encuentra fácilmente en internet, así que no merece la pena gastarse el dinero en algo que puedes encontrar por tu cuenta. Y además, no tienen nada más.
Me refiero específicamente al curso de Aptis. Estuve casi 3 semanas detrás de la academia y lo único que recibí fueron largas. Hice un intensivo de 3 semanas y apenas nos dieron material. Escribí al número de Málaga para pedir recursos, me redirigieron a la encargada, le escribí para pedir materiales extra y lo que me envió ya lo había hecho porque estaba subido al curso. Lo comenté y aun así me lo volvieron a mandar. Le dije claramente que ya lo había hecho y desde entonces dejaron de contestarme.
Volví a contactar con el número de la academia, pero como estaban de vacaciones me redirigieron a la sede de Madrid. Me dijeron que lo solicitarían ellos, pero para la semana siguiente. Ya llevaba dos semanas perdidas y seguí esperando. Tres semanas perdidas sin poder acceder a recursos, con el examen a la vuelta de la esquina. Llegó la semana y nadie me escribió nada; tuve que insistir yo. Entonces me dicen que tengo que solicitarlo yo misma, después de haberme asegurado que ellos lo solicitarían. Para colmo, tenía que volver a escribir al mismo correo que llevaba ignorándome dos semanas enteras.
Es vergonzoso. Pagando un dineral y con el examen tan cerca, no se me facilitó nada mínimamente útil para prepararlo. Estoy completamente indignada con la gestión, la organización y la falta de compromiso de la academia. Lo único positivo ha sido el profesor Alberto Herreros, que sí se implicó y buscó recursos por su cuenta porque la academia no le proporcionaba nada. Él es el único motivo por el que puedo decir que el curso tuvo algo positivo.
Yo ya tenía todo el material del curso hecho, material que, como ya he dicho, está en internet y cualquiera puede encontrar fácilmente. Lo que necesitaba era material nuevo, y tras tres semanas de insistir y cansarme de esperar, me contestan diciéndome que eso es cosa del profesor, cuando habían sido ellos mismos los que me aseguraron que era la academia la encargada de proporcionarlo. Literalmente, la academia no hace nada más que cobrar y luego se llena la boca diciendo que “contactes con ellos para darte una solución”. La supuesta solución fue dejarme la plataforma abierta unos días más, una plataforma en la que yo ya tenía todo descargado y hecho. ¿De qué me sirve eso? Lo han gestionado mal y no han ofrecido ninguna solución real.
La realidad es que me dicen que me van a mandar nuevos materiales y me vuelven a enviar lo mismo del curso, porque no tienen más. Tampoco se molestan en buscar nada extra, que para eso se les paga. La academia se quita el problema de encima y vuelve a pasárselo al profesor.
El tiempo perdido por esta mala gestión no me lo devuelve nadie. En conclusión, la academia volvió a lavarse las manos, me redirigió otra vez a mi profesor y fue él quien tuvo que comerse todo el jaleo cuando la responsabilidad era de la academia desde el principio.
En definitiva, es una academia totalmente desorganizada, sin recursos propios, que se lava las manos, deja a los alumnos tirados, pasa la responsabilidad de unos a otros y encima descarga el peso sobre los profesores, que también son víctimas de esta mala gestión. Cero compromiso real con el alumnado, que invierte su dinero y su tiempo confiando en un servicio que no recibe.